El negocio hotelero se basa en un modelo complejo en el que existen diversas partes involucradas, y las interacciones entre las mismas se basan en alcances y contratos que definen no sólo los roles y responsabilidades de cada una de ellas, sino que también establecen el balance de riesgos y rentabilidad asociados al proyecto.

Esta etapa es crítica para poder avanzar de manera clara y ordenada en la ejecución de un proyecto hotelero exitoso.